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El Gobierno interino de Delcy Rodríguez anunció un aumento de 26% del ingreso mínimo integral en Venezuela hasta 240 dólares mensuales, mientras el salario mínimo legal permanece sin cambios y el ingreso depende de bonos.

Qué cambió: el ingreso mínimo integral llega a 240 dólares

Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, anunció un ajuste de 26% en el llamado ingreso mínimo integral. Con el aumento, el monto subió 50 dólares y quedó en 240 dólares mensuales para trabajadores, el primer incremento desde la captura de Nicolás Maduro en una operación estadounidense en enero de 2026, según la información reportada por agencias y recogida en los reportes consultados.

Rodríguez sostuvo desde Caracas que se trata del "aumento más importante en los últimos años". Sin embargo, en su anuncio no detalló el mecanismo de actualización ni una revisión del salario mínimo legal, punto que se mantiene como el centro de las críticas de gremios, sindicatos y organizaciones de derechos laborales.

El alza ocurre en un contexto en el que el ingreso anunciado sigue lejos del costo de la canasta alimentaria básica para una familia de cinco personas, estimada en alrededor de 677 dólares (y en otro cálculo citado, cerca de 700 dólares). Ese desfase alimentó nuevas exigencias de un salario que cubra necesidades básicas.

Salario mínimo congelado y un esquema sostenido en bonos

El anuncio no implica un aumento directo del salario mínimo legal, que sigue en 130 bolívares al mes, una cifra equivalente a menos de un dólar y ubicada alrededor de 27 centavos de dólar según el tipo de cambio oficial citado. Ese salario está congelado desde marzo de 2022.

De acuerdo con lo explicado por autoridades, el nuevo monto se completa principalmente con bonificaciones: el "ingreso integral" se compone de 200 dólares del Bono de Guerra Económica más 40 dólares del bono de alimentación (Cestaticket). En el caso de los pensionados, se anunció un pago de 70 dólares, igualmente sustentado en transferencias.

La ONG Provea cuestionó que el ajuste opere como "bono, no el salario base", y advirtió que estas bonificaciones son "excluyentes" y no inciden en prestaciones, vacaciones o utilidades. En la misma línea, sindicatos y gremios han pedido que los incrementos se reflejen en el salario base para proteger derechos laborales completos.

Reacciones en la calle y lo que viene: pensiones y anuncios pendientes

El 1 de mayo de 2026, alrededor de 1.500 trabajadores protestaron en Caracas para expresar su inconformidad con el aumento. Franklin Velásquez, líder sindical, dijo a la AFP que el 26% es una "burla" y que los trabajadores no tienen claridad sobre el salario mínimo real en el país bajo este esquema.

En contraste, también hubo manifestantes que defendieron el incremento como un primer paso. "No era lo que esperaba, pero vamos hacia más", afirmó Yeisi Romero, de 44 años, citada por la AFP. El ajuste fue anunciado ante miles de simpatizantes reunidos en Caracas durante una movilización que exigía el levantamiento de sanciones contra Venezuela.

El ministro del Trabajo, Carlos Alexis Castillo, señaló que la decisión buscó evitar presiones inflacionarias y mencionó una inflación acumulada de 71,8% en el primer trimestre. Además, afirmó que "pronto" se anunciarán aumentos salariales para todos los trabajadores del país, aunque sin detallar fechas o alcances. Paralelamente, persisten temores sindicales por una posible reforma de la ley del trabajo que el gobierno interino plantea modificar, según los reportes.