El enfrentamiento Benedetti De la Espriella escaló en redes: un abogado de la campaña del candidato presentó una queja disciplinaria ante la Procuraduría y se movió una petición para pedir la suspensión del ministro.
La queja disciplinaria y el llamado a suspender al ministro
A menos de un mes de las elecciones presidenciales, el ministro del Interior, Armando Benedetti, y el candidato Abelardo de la Espriella trasladaron a redes sociales una disputa que ya empezó a tener coletazos formales: el abogado Germán Calderón, de la campaña del aspirante, interpuso una queja disciplinaria ante la Procuraduría.
En paralelo, circuló en grupos de WhatsApp de la campaña un mensaje que pedía nombre, cédula y firma para solicitar al procurador general, Gregorio Eljach, la suspensión de Benedetti. El texto calificaba al ministro como "lo peor de la clase política" y lo ubicaba como pieza central de una narrativa impulsada desde ese ecosistema digital.
Benedetti reaccionó a la queja con una respuesta política y jurídica: "Con gusto los espero en los estrados", escribió al señalar que la demanda provenía de un abogado de la campaña y al afirmar que eso evidenciaría que los influenciadores que difundieron los videos "son pagos por ellos mismos".
De las denuncias por "amenazas" a los insultos personales
El episodio comenzó con videos publicados el fin de semana por influenciadores cercanos a De la Espriella —Miguel Zárate, Santiago Giraldo y Vincent (o Vicenth) Ramos— en los que sugirieron que Benedetti estaría favoreciendo a la candidata Paloma Valencia en la disputa por el voto de derecha. Parte de ese argumento se apoyó en declaraciones pasadas del ministro sobre escenarios de segunda vuelta y en menciones sobre Ángela Benedetti, su hermana, vinculada a esa campaña, según lo expuesto por quienes difundieron el señalamiento.
Benedetti respondió con un video en X negando cualquier intervención en otra campaña y atacó a los activistas: los llamó "bodegueros" y "criminales". En esa intervención lanzó frases que fueron interpretadas por simpatizantes del movimiento Defensores de la Patria como una amenaza, entre ellas: "Cuidado y esto se jode. Cuidado y la muerte gana".
De la Espriella recogió esa lectura y denunció en X presuntas "amenazas de muerte" contra integrantes de su movimiento, además de pedir intervención de la Fiscalía y la Procuraduría. Luego, la campaña emitió un comunicado solicitando investigar lo ocurrido; más adelante, bajó el tono y sostuvo que solo estaban haciendo una pregunta, según la reconstrucción de los hechos en las fuentes consultadas.
El ministro negó que hubiera amenazado: "Aquí no ha habido ninguna amenaza de muerte", escribió, y afirmó que las acusaciones hacían parte de "una estrategia desesperada de inflar discursos y fabricar escándalos". Sin embargo, la confrontación derivó en ataques personales. Benedetti publicó un mensaje con burlas sobre la apariencia física del candidato —"tan postizo que se injertó pelo…", entre otras expresiones— y De la Espriella respondió con insultos y señalamientos personales contra el ministro.
Con 26 días para la primera vuelta, el choque dejó en segundo plano el debate sobre garantías electorales y límites del lenguaje en campaña, y abrió un nuevo frente ante la Procuraduría por el comportamiento del ministro en redes mientras ocupa un cargo clave para el proceso electoral.






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