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Conconcreto, una de las firmas involucradas en los que sería en el escándalo del megaproyecto de Hidroituango, por lo que fue sancionada por la Contraloría General de la República, sufrió en las últimas horas un nuevo revés en el entramado de negocios que tiene en territorio antioqueño.

A través de una de sus empresas, CAS Mobiliario, perdió el negocio de la publicidad en los paraderos públicos que tuvo por cerca de 18 años. La figura por la cual fue concesionada para tener a su cargo esta actividad terminó el pasado lunes, por lo que ya no podrá sacar usufructo.

Conconcreto y sus aliados argentinos, manejaban desde la administración del exalcalde Sergio Fajardo Valderrama la publicidad exterior, pero ante esta novedad deberá empezar a entregar los más de 800 paraderos en los cuales instalaba sus anuncios.

Para ello, según se conoció, tendrá los próximos dos meses para cumplir con este fin. La intención que tiene el actual mandatario, Daniel Quintero Calle, es que sea el propio municipio, a través de Telemedellín, el que maneje estos espacios.

Lo que sería un ingreso adicional para el canal público de los medellinenses, que permita fortalecer su presencia en la propuesta televisiva regional, y una ventana de difusión de sus productos audiovisuales a nivel local.

Estos paraderos cuentan con vallas a dos caras, en los que la exposición de las diferentes marcas cuenta con un volumen de visualizaciones importante; pues están ubicados en estratégicos puntos de la capital antioqueña.

Cabe destacar que la sanción impuesta por la Contraloría fue debido a que se halló responsabilidad fiscal en Conconcreto, debido a los serios retrasos en el inicio de operaciones de Hidroituango, tras la contingencia registrada a mediados de 2018 y que ocasionó daños en el cuarto de máquinas.